Entre la piel y el encaje
A veces la identidad no se muestra de golpe, sino que se insinúa.
Se filtra entre la luz, el cuerpo y la textura.
En esta serie, el encaje se convierte en una frontera simbólica: una piel dentro de otra.
Entre lo visible y lo oculto, entre la intimidad y la presencia.
Es un recorrido que comienza en la mirada, desciende al cuerpo y vuelve a la conciencia, más clara, más libre.
La tela no tapa, acompaña.
La luz no expone, revela.